
Tecnología que permite experimentar la sensación de los espacios antes que estén construidos y que transforma realidades tanto de arquitectos como de sus clientes.
Archviz, realidad virtual, 3D, experiencia inmersiva… Pueden parecer términos aislados cuando no reconocemos el beneficio que la tecnología otorga a nuestro trabajo como arquitectos. Cuando la experimentamos y vemos el impacto que tiene en los clientes, nos damos cuenta cómo podemos ponerla al servicio de los proyectos, generando más sentido y significado al diseño arquitectónico.
Te comparto la historia del proyecto más reciente que realizamos en Miranda Estudio, que muestra cómo convergen el diseño, la arquitectura y la tecnología logrando un resultado con efecto wow.
El proyecto de arquitectura que desafió el status quo
Este parecía un trabajo interesante para Carlos ya que debía generar el diseño y la ejecución de una vivienda en un pueblo de Málaga. Juan, su cliente, había comprado una parcela en la ladera de una montaña con vistas al mar y deseaba construir dos plantas orientadas hacia la playa y una piscina.
Todo estaba marchando según lo acordado. Carlos había enviado los planos, algunas imágenes 3D de las zonas más relevantes de la casa y el presupuesto. Le funcionaba trabajar así, hasta que una situación inesperada le hizo considerar nuevas opciones para abordar su servicio y la relación con sus clientes.

Durante la fase de ejecución estructural de la vivienda, Juan sufrió una caída en su trabajo y tras varias pruebas, le diagnosticaron parálisis en sus piernas por tener la médula espinal dañada. Días más tarde, su mujer le anunció que esperaban gemelos.
Tras recibir todas estas noticias, Juan, conmocionado por el cambio repentino en su vida y por el miedo a no poder disfrutar ni de sus hijos ni de la vivienda al no poder caminar, pidió a Carlos detener la obra. Carlos le propuso seguir adelante y Juan aceptó continuar solicitando una solución en la que considerara su nueva situación. De lo contrario, vendería el terreno y no terminaría la casa.
Experiencia inmersiva con Realidad Virtual: Tecnología que permite que cliente y arquitecto miren en la misma dirección
En la búsqueda de opciones y alternativas, Carlos nos encontró. Cuando llegó con el caso, nos comentó que deseaba algo que le permitiera continuar con el proyecto, generar algo que sorprendiera, que superara las expectativas y, sobre todo, deseaba apoyar a su cliente a tener una mejor calidad de vida. Entendimos lo que requerían: hablar un mismo lenguaje y mirar en la misma dirección. Y eso fue lo que hicimos.
Cómo trabajamos este proyecto
Nos reunimos online para estudiar juntos el proyecto, comprender los gustos y las necesidades del cliente.
Luego hicimos una aportación de ideas por ambas partes para revisar todas las opciones que podíamos incluir. Buscábamos adaptar tanto las necesidades de movilidad, como facilitar que el cliente pudiera disfrutar de sus hijos, aminorando las sensaciones de limitación del espacio.
Una vez definido el alcance de la solución, llegamos a la conclusión de que Juan requería de una experiencia inmersiva que le ayudara a comprender en primera persona qué iba a obtener. Por ello, creamos un personaje en realidad virtual con el volumen y la altura de una persona en silla de ruedas; rediseñamos los exteriores para permitir movimiento libre por ellos, modificamos la piscina haciendo que el cliente pudiera interactuar con ella. Añadimos una rampa que diera acceso a la planta superior para acceder a las habitaciones.
Incluso fuimos un poco más allá, ya que tras las pruebas, vimos necesario añadir un modo “dron” con el que pudiera recorrer su casa sin limitaciones de ningún tipo tanto en el interior como en el exterior. Eso daría la sensación de libertad y expansión. Carlos aceptó estas variaciones y el valor agregado que dimos.
Nos enfocamos en hacer realidad el sueño y las necesidades de Juan; así como apoyar a Carlos para que todo esto generara un impacto positivo en su negocio.
Cuando terminamos, ambos estuvimos expectantes y a la vez confiados de lo qué sucedería.
Interacciones con los proyectos arquitectónicos: la solución que emociona y que rompe las barreras de lo posible
Finalmente, llegó el día en el que Carlos y Juan se reunieron nuevamente. Nosotros estuvimos de manera remota apoyando durante el proceso. Primero le explicamos el funcionamiento de las gafas de realidad virtual y cómo moverse con los mandos para que pudiera hacerlo con facilidad cuando se pusiera las gafas.
La primera reacción fue de sorpresa. Durante unos segundos le costó controlar los mandos y luego comenzó a moverse por todas partes haciendo los gestos de un niño que descubre algo por primera vez. Recorrió la planta baja y fue comentando lo cómodo que se sentía, la facilidad de desplazamiento en el nuevo diseño y que podía tener todo a su alcance.

Miró la escalera y se detuvo, no hizo comentarios. Observó en silencio y entendimos que pensaba que no podría acceder a la planta alta. Le dimos espacio para que fuera recorriendo los diferentes ambientes y las adaptaciones. Carlos le sugirió que saliera al exterior. Se impresionó al ver que la puerta corredera era automática y que podía pasar. Se metió a la piscina, vio las vistas al mar y paseó hasta que se dio cuenta de la rampa que comunicaba con la parte superior de su casa.
Subió por ella, recorrió la terraza y luego fue hacia la puerta que le llevó hacia el interior. La atravesó y miró la habitación de sus hijos. Juan comenzó a llorar de emoción (todos los hicimos). Allí solo nos dijo: “esto es impresionante, esto es impresionante”.
Al cabo de unos instantes, Carlos le dijo que si presionaba un botón podría recorrer la vivienda a la altura y velocidad que quisiera, con vista de dron como si sobrevolara el lugar. Juan se emocionó enormemente al visualizar todo desde su tejado.
Si lo vives y sientes, transformas la realidad.
Cuando se quitó las gafas, lucía diferente, algo había vuelto a él nuevamente. Le comentó a Carlos que le habían devuelto las ganas de vivir, que estaba agradecido por lo que había podido sentir y experimentar con la experiencia inmersiva. Pudo ver que la vivienda estaba pensada para él con las consideraciones iniciales y también con las adaptaciones que ahora requería. Estaba “en casa”.
Esta fue una experiencia muy significativa para todos los que participamos en ella. Fue un trabajo en conjunto en el que plasmamos una visión e hicimos realidad lo que parecía imposible de imaginar y más aún de vivir. Aquí se hizo más evidente cómo la tecnología se pone al servicio del diseño y del proyecto; y cómo la arquitectura, lo está del cliente.
Resultados de aplicar las experiencias inmersivas en la arquitectura
Ahora Carlos tiene más clientes que lo buscan por el trabajo que hizo para Juan y algunos otros; le piden plasmar con realidad virtual sus proyectos para entender cómo se verá antes de estar construido.
¿Y si pudiésemos acompañar e impactar a más personas a través de la visualización arquitectónica? Eso seguiría cambiando muchas realidades.
No podemos dimensionar cómo la tecnología impacta en la arquitectura antes de conocer cómo se integran y cómo nos beneficia sin antes probarlo. Por eso te invito a que a través de la demo puedas ver lo que hacemos. Estamos centrados en regenerarte valor e impacto para tus clientes, en eso consiste nuestro servicio.